
Este Museo del Tabaco, que consta de tres salas, cada uno dedicada a una etapa del cultivo, es único en su tipo en Argentina, y resume la importancia social, shamanica y ritual precolombina de este cultivo americano en una de sus salas; en otra sala del Museo del Tabaco se puede ver parte de la historia en documentos del siglo XVII correspondiente al manejo de la Renta del Tabaco y los documentos de fábricas locales de cigarrillos del siglo XIX, como así también los instrumentos y el uso del tabaco, ya en épocas actuales; al final, en la última sala, se puede ver el proceso de secado en antiguos secaderos y esta es una delicia que sorprende a los huéspedes cuando conocen que la temperatura de secado llega a los 75 ºC o cuando entienden la importancia social del cultivo que necesita 140 jornales para cultivar una hectárea de tabaco.
El Museo del Tabaco además posee una colección de libros, algunos de 1800, y laminas de Salvador Dali, producto del intercambio con el Museo del Tabaco de Andorra.